Cuando sientes que se te sale algo en el GYM

Esos momentos incómodos que vivimos las mujeres…

Estaba en el gimnasio, alguna de las prendas de mi ropa interior me estaba incomodando, pensé no había nadie detrás de mí y plash, estaba un chico, no pude contener la risa, mi compañero de entrenamiento lo notó con mi risa liberada por las cuatro paredes del gimnasio, a pesar de la música de fondo en el recinto ( música que no sabes si está de fondo o es el primer plano) pero bueno, fue un momento gracioso.

Definitivamente la vida es 90% la actitud que tengas en las cosas que te pasan a diario y no lo que te pasa, y te das cuenta en momentos como este que todos reímos exageradamente en el lugar, que bien pudo ser esa sonrisa compasiva, ¿saben? la que frunces los labios y se te achinan los ojos, sin sonido, sin dientes, sin piedad, al menos no me vieron así, ¿no? 

Las mujeres sufrimos a diario con nuestra confusa coquetería, porque es mostrar un poquito de lo que estés orgullosa, pero no dejarlo todo afuera jajaja ¿Cómo reza el dicho? «lo que no se muestra no se vende» que buen punto de marketing para objetos y productos que tienen PRECIO pero definitivamente la mayoría de las mujeres aún pueden asegurar que tienen VALOR

Así que si eres una mujer que sabes lo que quieres, hacia dónde vas, con quién si vas y con quien no irías ni a la esquina, nada de esto debe afectarte, que la gente piense lo que quiera, mientras tu te sientas segura de ti misma, empoderada de tu cuerpo, y cada día te hagas un poquito más feliz.

Kenia Velásquez.

¿Por qué Pilates?

No se trata que una disciplina sea mejor que otra, o que el Pilates venga como una pastillitas milagrosa que hará que tu cuerpo cambie en la manera que deseas, yo soy una apasionada de esta disciplina, pero como instructora también puedo determinar a qué personas les viene bien hacerlo y que otra

No se trata que una disciplina sea mejor que otra, o que el Pilates venga como una pastillitas milagrosa que hará que tu cuerpo cambie en la manera que deseas, yo soy una apasionada de esta disciplina, pero como instructora también puedo determinar a qué personas les viene bien hacerlo y que otras no tanto.

Citaré dos casos;

Emily tiene 42 años de edad tiene más de 30 kg de sobrepeso y desea hacer Pilates para perder peso y no afectar sus rodillas post operadas.

Emily puede hacer Pilates todas las veces que quiera y no va a tener problema con sus rodillas en ningún momento, pero si su objetivo principal es perder peso no lo hará con el Pilates, puesto que para bajar de peso se necesitan actividades que aceleren su ritmo cardíaco. Y se le recomendará que haga una actividad cardiovascular para complementar su práctica y objetivos.

Alexandra tiene 27 años de edad está en muy buena condición física pero es terriblemente impaciente, Alexandra en este caso tiene dos opciones:

1.     Ella puede obtener con mucho trabajo de tiempo la tan anhelada paciencia, por supuesto que esto le costará mucho de tiempo de esfuerzo realizando la práctica,  conociendo y sintiendo su cuerpo, para trabajar con él y su mente.

2.     La segunda opción es que se aburra y le parezca una práctica tediosa, lenta o monótona, y no quiera seguir intentándolo.

Las mejores victorias requieren grandes esfuerzos, así que es la hora de obtener los beneficios del Pilates que mezcla estabilidad y movilidad dos complejos sistemas que trabajan de manera integrada para hacer de tu cuerpo una máquina.